Crónica del Taller de Títere de Guante impartido por Paz Tatay, Compañía «Pelele». Francia
30 de mayo de 2025
Durante los días 19 y 20 de mayo, dentro del marco de la 45 Feria del Títere de Sevilla, se ha realizado un taller de títere de guante, a cargo de Paz Tatay, de la “Compañía Pelele”, de Francia.
Paz tiene una larga experiencia titiritera internacional, desde sus comienzos en Madrid en 1988. Habiendo trabajado el hilo en la Republica Checa y el guante en Italia, destaca en sus espectáculos esta combinación, tanto de realizar obras con la técnica de hilo, como en otras especialmente de guante, en la que es una gran reconocida experta.
Con “Pelele”, creada en Toulouse en 1996, ha realizado numerosos espectáculos entre los que destacamos: “La Muerte de Don Cristóbal”; “Tauromaquia”; “Los Funestos Esponsales de Don Cristóbal”; “Pendiente de un hilo”; “Baobab”, etc.
Habiendo estudiado música, tanto en España como en Francia, suele llevar en su equipo músicos en sus representaciones. Lo que hace mucho más atractivo, rico e interesante sus trabajos.
En el campo de los talleres, que es lo que nos implica en esta crónica, es su especialidad el títere de guante. En 1992 en un viaje al sur de Italia, se quedó impresionada por los “guarettelles” italianos y descubrió al fascinante Pulcinella. Se lo llevó a casa, como quien dice, y comienza a trabajarlo reinventando a un Don Cristóbal español, al cual creía olvidado. Le sonaban lejanos los ecos de los cristobitas recogidos en las obras de Lorca. Este desconocimiento del Don Cristóbal español, la llevó a crear el suyo propio, ampliando las fronteras de nuestro particular títere tradicional. Con Don Cristóbal, va toda la familia titerera: Doña Rosita, la madre, los niños, los amantes, etc…, que popularmente conocíamos de manera muy fragmentada. Nos queda aún mucho por descubrir del versátil Don Cristóbal y sus andanzas. Muchas lagunas de sus orígenes, historia y personajes, sin olvidarnos, por supuesto, de las magníficas obras de Federico García Lorca, que recoge gran parte de esta popular tradición.
Sea como sea, lo cierto es que el títere de guante, es lo más cercano que tenemos para trabajar con nuestro propio cuerpo, y relacionarnos con el personaje que creamos. Al ser la prolongación de nuestro brazo y tener su vida en nuestra mano, es con el que mejor podemos jugar, reflexionar, inventar y controlar. Además tiene un perfecto diálogo escénico para que llegue al público más variado, tanto popular como ilustrado, niños y adultos. Al estar lleno de recursos nos divierte, intriga, asusta, nos hace pensar, ya que con él todo puede pasar.
Estupenda técnica esta del guante, pero no es fácil. Lo hemos comprobado en el taller con Paz Tatay. Necesita mucho tiempo y entrenamiento este pequeño gran muñeco de las artes escénicas.
Con infinita paciencia y generosidad, Paz nos ha puesto este acercamiento al títere de guante, lo más fácil posible. Comenzó el taller enseñándonos variados ejercicios corporales para fortalecer la musculatura que necesitamos. Es imprescindible de no acumular tensiones, porque aunque esté en nuestras manos, trabajamos con todo nuestro cuerpo y con muchas horas de pie parados, con los brazos en alto y en movimiento.
- Golpecitos por todo el cuerpo para desbloquearnos y despertar los músculos y nervios. Activación integral.
- Realizar posturas varias desde la cabeza a los pies del cuerpo: el cuello y los brazos, muy importante.
- Los hombros, la altura de los brazos. Tener en cuenta que nuestros codos son los pies del muñeco, que es lo que le hace andar, aunque el vestido del títere sea más largo que esa altura de nuestro codo.
- Tener en cuenta nuestra comodidad, porque eso interviene directamente en lo que el títere tiene que contar y moverse.
- Las vueltas que da el títere. ¿cómo darla sin que se note?, y a nosotros nos facilita el movimiento detrás del teatrito. Con cada giro a la izquierda, se da la vuelta al otro lado, para compensar.
A continuación, pasamos a jugar con una bolita de “polispán” en el dedo índice y trabajamos nuestra mano, para fortalecer el dedo pulgar (estirándolo) y los otros tres dedos restantes (corazón, anular y meñique) se quedan sueltos y suaves. Hay quienes utilizan el dedo índice y corazón para la cabeza del muñeco, pero ella prefiere un solo dedo, el índice, porque tiene comprobado que da más movilidad y flexibilidad.
Después, en la otra mano, otra bolita y un palito, haciendo diferentes situaciones rápidas de 30 segundos. En estos juegos es muy importante vigilar la altura. Hacer movimientos que se entiendan y no preocuparse, en principio, de ninguna historia. Solo observar y conocer cómo se mueve el títere y cómo nos movemos con él.
Paz trabaja con títeres neutros, con ropa blanca. Unos tienen la nariz empinada y otros achatada. Sin ojos. Con ellos hacemos ejercicios, desarrollando una pequeña idea, solo con movimientos. Puede ser un sueño, una mosca que le quita el sueño, el dinero que se pierde, lo que puede hacer si no lo encuentra, etc.
Luego, se sigue trabajando el mismo títere, ya con una historia un poco más elaborada, pero corta. Antes se hace un poco de entrenamiento.
Se trabaja con una pequeña almohadilla, con la que el títere duerme, juega o se esconde. También con un saquito o dos, que puede ser comida, dinero, piedras, etc. También utilizamos otros objetos que puedan mantenerse y que el muñeco pueda cogerlo, de las más variadas maneras. Entrenarse en esto es muy divertido y va provocando nuestra reacción al relacionarnos con el títere y el episodio que va surgiendo.
Todo se va complicando más cuando nos colocamos un muñeco en cada una de nuestras manos, y comenzamos a relacionarlos. Trabajamos aquí la simultaneidad y sus consecuentes disociaciones. Observamos nuestro cuerpo, vigilar nuestra altura. Estudiamos y practicamos cómo girarlos, cómo nos giramos nosotros dentro, cómo aparecen en escena y cómo desaparecen. Como se esconden entre ellos, etc., etc.
Hacemos muchos ejercicios de todo esto, con pequeñas situaciones que van formando pequeñas historias. Por muy simples e improvisadas que sean, nos hacen divertir inmediatamente, tanto si la hacemos nosotros mismos, como ver la de nuestros compañeros. Cada uno aporta algo inesperado.
En general, a todo esto se le llama rutinas de entrenamiento, para conocer el funcionamiento de estos títeres de guante tan simples, pero muy expresivos. Nuestro cuerpo se va adaptando y también agiliza la improvisación y juego de nuestra mente. No hay que pensar mucho, es entregarse al juego, controlándolo todo, eso sí. Si le añadimos la voz y/o voces, también hay que estar atentos a esto y tener entrenada nuestra garganta y cuello. Por todo ello, no es tan fácil organizarlo todo.
Otro paso más allá es cuando estamos dos personas, con los títeres y otros elementos. Manejar los objetos que los títeres tienen que coger, soltar, pasar a otro, aparecer, etc. Es muy importante entrenarse en esto, para ganar seguridad en el juego y llegar a más posibilidades. Podemos salir del tabanque y tirarnos al suelo y el títere sale desde atrás, detrás de nuestra espalda. Puede coger y quitarnos los zapatos, quitarnos el libro que leemos, o cualquier otro objeto. Siempre tener en cuenta la mirada del muñeco, que está en la dirección de su cabeza y marcada por la nariz, ya que trabajamos aún sin ojos.
Es muy importante también controlar el ritmo de lo que estamos contando con el títere. Es muy rico no tener siempre el mismo ritmo. Podemos pararlo y crear un pequeño momento diferente. Por ejemplo, hacer que el muñeco se pare y se fije en algo, se acerca, lo observa, comprueba algo y continúa con su acción, o cambia de actitud. Puede encontrarse con una flor y se acerca más despacito a ella y la huele. Puede querer comprobar si el otro personaje está o no muerto. Se acercaaún más a escuchar su respiración, o lo toca. Puede llevarse una gran sorpresa y su comportamiento puede cambiar. Entonces cambia otra vez el ritmo. Estas son riquezas maravillosas con estas criaturitas de cartón y telas.
Es muy importante también descubrir lo simbólico. Es fundamental buscar nuestro propio personaje. El carácter personal es muy importante, aunque sea un títere neutro. El títere puede ser nuestro “alter ego”, de hecho creamos una relación de desdoblamiento en nosotros mismos. Esta búsqueda, nos descubrirá nuestro títere personal, a lo largo de los altibajos del proceso creativo que se hace. Así lograremos un personaje puro, separado de los arquetipos.
Finalmente, Paz nos mostró sus títeres del espectáculo “Los funestos esponsales de Don Cristóbal”, con los que había actuado días antes en “La Fundición”, programada por el 25FiT de Sevilla. Títeres muy divertidos en su propia construcción. Manos muy expresivas y unos diseños muy originales, nada que ver con los tipos tradicionales a los que estamos acostumbrados en el mundo del guante.
También le llevamos a Paz, algunos de los títeres de guante que tenemos. En general pecan de no saber mirar bien. Los ojos son muy importantes en los muñecos, tienen que mirar a las personas. Si no ocurre esto, están como perdidos y el contacto es más difícil. Es muy importante que observemos que tienen que tener ese pequeño puntito de luz dentro del iris. Es un pequeño punto blanco, dentro del color que le pongamos a los ojos. Muy importante esto.
En los últimos momentos, finalizando ya el taller, Paz repasó todas las pequeñas escenas que habíamos practicado, con la última corrección que nos había propuesto. En este último tramo, se trataba de hacer una inmersión en la puesta en escena del trabajo que queríamos hacer. Sugirió que visualizáramos la escena en nuestra cabeza. ¿Cómo nos gustaría que fuera? Es algo ideal, pero nos vale como guía. A esto añadirle el tiempo que se necesita incorporando los movimientos adquiridos, más los ritmos diferentes que habíamos practicado. No parecía que se podría hacer nada más. Pero ha sido increíble que, con tan poquísimo tiempo, ver que realmente avanzaban y mejoraban claramente las historias de cada uno.
De todas estas pequeñas escenas, destacamos las peripecias del títere con un ataúd en una cofradía. Otro episodio de la muerte y el títere con los saquitos, muy ceremonial y cambios de ritmos. Otros juegos del títere con el palo, subiendo y bajando. También dos títeres, uno de ellos con el palo como si fuera un helado y se lo quiere quitar. En otro episodio el títere y la muerte suben y bajan al escenario en ascensor y escalera, muy divertido.
Aún quedan y quedarán más correcciones especialmente respecto a la mirada del títere, limpiar los movimientos, trabajar la disociación entre uno y otro personaje. Trabajar para que los movimientos tengan sentido, no tener miedo a los silencios que son muy importantes. Ir cogiendo una normativa que nos haga encontrar lo inesperado, y conseguir un buen ritmo, sin precipitarse, ni transgredir brutalmente la historia. Crecer y divertir sin perder lo esencial del personaje.
En estas horas finales del curso, no faltó tampoco, dibujar en cartulina las siluetas de los modelos del vestuario. Se señalaron las medidas, de diferentes vestidos de los títeres de guante que Paz trajo para el taller. Son plantillas diversas según el tamaño del títere y los pliegues y pinzas que lo van a ajustar a nuestra mano, para manipularlos mejor.
En conclusión, no se puede pedir más en tan poco tiempo. La generosidad de Paz Tatay nos ha dejado colmados de una gran y extensa información y practica del títere de guante. Y vuelvo a repetir, no es nada fácil, pero con una maestra así, desvelándonos los secretos del títere de guante, es posible y maravilloso.
Hasta la próxima. Muchísimas gracias a Paz Tatay por venir. Impresionante.
Por último, como póstumo homenaje, dedico unas palabras a Gaspare Nasuto, gran maestro de la “guaratella”, o del títere de guante, Pulcinella italiano, como puede también nombrarse.
Durante el taller con Paz Tatay, ya supimos y hablamos que Gaspare Nasuto, el conocido titiritero napolitano, y uno de los grandes maestros indiscutible de ”la guarettella”, estaba muy enfermo. A día de hoy de esta crónica del taller, sabemos que el pasado miércoles 28 de Mayo, Gaspare falleció en Nápoles, dejando consternado al mundo del títere. Una gran pérdida como maestro del títere de guante, y como persona. Se ha ido muy joven uno de los grandes artistas, dejándonos un legado enorme. Su Pulcinella, es el títere más bello que conozco. Tiene esa cualidad de mirarte y conectarte inmediatamente. Desde las diferentes posiciones que pueda coger, está dialogando contigo. Verdaderamente fascinante. Inolvidable los dos, tan unidos.
Con todo nuestro corazón, hasta siempre maestro.

Foto: Gaspare Nasuto (autorretrato)







