La Magia del Teatro Lambe Lambe tomó la cuidad de Sevilla

Por Omayra Martínez Garzón

 

En el marco de la 46 Feria Internacional del Títere de Sevilla se llevó a cabo el taller de Teatro Lambe Lambe “La grandeza de lo pequeño”, el cual contó con la participación de catorce personas, la mayoría de ellas profesionales del Teatro de títeres provenientes de distintas poblaciones de Andalucía.

El taller inició el día 20 de mayo a las 10:30hs y tenía como objetivo abordar las bases y los principales aspectos que componen los espectáculos enmarcados en este formato. El recorrido inicial nos llevó a navegar en la historia del Teatro Lambe Lambe, un lenguaje escénico latinoamericano, creado en el año 1989 en Bahía, Brasil por dos mujeres, Ismine Lima y Denise Dos Santos. Reconocer su origen fue el primer paso para conectar con la esencia del Teatro Lambe Lambe, la cual cobra sentido cuando lo que guía nuestro camino creativo, es el deseo de propiciar un espacio íntimo y delicado, en el que se pueda compartir un secreto con otro ser humano.

Una vez habiéndonos aproximado a las raíces de este lenguaje, nos dimos a la tarea de crear una dramaturgia pensada para este formato, usando objetos que nos permitieran componer una secuencia a la que seguir nutriendo, a medida que íbamos profundizando en las distintas capas. El ejercicio dramatúrgico consistió en componer una primera imagen con objetos de pequeña escala, para luego crear una línea de tiempo, al sumar otras imágenes con los mismos objetos que fueran el pasado y el futuro de esa primera imagen. Enseguida comenzamos a construir los dispositivos escénicos o “casas de espectáculos” como se les llama en Brasil, para empezar a trasladar las imágenes plasmadas en el papel al movimiento.

Durante el proceso de elaboración de los dispositivos escénicos, abordamos algunas cuestiones técnicas, como la composición de un punto de vista con perspectiva al ser vista la obra solo con un ojo, el uso de un visor que organiza la mirada del espectador y un piso falso que permite asegurar los objetos o escenografías. A medida que cada participante fue trabajando en su proyecto de obra, sus dramaturgias se fueron nutriendo o modificando, pues es bien sabido que los títeres, los objetos o los materiales muchas veces aportan nuevas informaciones que modifican la idea original. Así mismo, cada participante fue probando y decidiendo desde dónde y cómo animar sus objetos. En esta fase de la exploración fue fundamental probar y equivocarse, para volver a probar algo nuevo, pues solo así es posible encontrar una forma más propia, más auténtica y personal de darle vida a la escena.

Ese primer día finalizamos sumergiéndonos en la composición de los mundos sonoros, una capa más que despertó otras posibilidades para jugar con la imaginación de quien mira la obra o para expandir los pequeños universos contenidos en los dispositivos escénicos, puesto que trabajamos con los sonidos como un material infinito que permite evocar personajes o espacios, así como conectar con emociones de forma más directa y sutil. En este aspecto nos detuvimos a pensar brevemente en la posibilidad que nos brindan los sonidos como aliados, para crear atmósferas que sumerjan al público por medio de la estereofonía en los pequeños grandes mundos que guardan las obras de Teatro Lambe Lambe.

Al día siguiente, es decir el 21 de mayo, nos dimos cita nuevamente a las 10:30 de la mañana para seguir explorando las miles de posibilidades de compartir un secreto en este formato, pues como lo menciona Denise Dos Santos, el Teatro Lambe Lambe es un teatro de posibilidades, en donde todo se puede imaginar y crear, solo hay que descubrir la forma más sutil y personal de hacerlo.

Lo primero en lo que trabajamos ese día fue en la edición de los mundos sonoros, cada participante se dio a la tarea de diseñar, buscar y crear una base sonora para sus obras. Una vez que tenían un primer boceto editado, lo empezaron a probar animando sus objetos, para encontrar la sincronía entre los sonidos y los movimientos y así hacer los ajustes pertinentes, tanto de los tiempos de los sonidos, como de los tiempos de la animación.

Luego, llego el momento de incluir la luz, si bien no pudimos ahondar tanto en este aspecto, las y los participantes tomaron algunas decisiones, incluyendo luces de colores o eligiendo que elemento de sus espacios escenográficos era más relevante, para dirigir con la ayuda de la luz la mirada del público.

Lo último en lo que trabajamos ese día, fue en el concepto escultórico de las obras, es decir, en como se ve el exterior del dispositivo escénico o “casa de espectáculos” y el lambista, así se le denomina a la persona que trabaja haciendo obras de Teatro Lambe Lambe. Para inspirarnos, vimos algunas imágenes de artistas que se han detenido a trabajar en detalle en este aspecto y reflexionamos sobre la importancia de que la obra y el artista le resulten atractivos al público, como una manera de invitar a las personas a acercarse a ver y ser parte de las obras. De esta manera las y los participantes se dieron a la tarea de decorar sus dispositivos escénicos, así como de tomar algunas pequeñas decisiones sobre sus vestuarios. Cabe resaltar que a medida que fuimos navegando por las distintas capas que componen a las obras de Teatro Lambe Lambe, las y los participantes iban haciendo el trabajo de integrar desde el movimiento todos los elementos.

 

El cierre del taller consistió en abrir los procesos de creación entre los y las participantes para compartir los prototipos de obras que surgieron como resultado del taller, es decir, que la magia del Teatro Lambe Lambe se manifestó y se puso en movimiento, de repente todas y todos estábamos curiosos de ver los pequeños grandes universos que contenían maravillosos secretos. Nos faltó tiempo, pero estoy segura de que este será el principio de un movimiento andaluz en torno a esta forma tan íntima y delicada de hacer y sentir el teatro.

 

Para finalizar, me gustaría expresarle mi más sincero agradecimiento a los y las participantes del taller que se sumergieron con todo su potencial creativo a explorar este lenguaje tan hermoso que es el Teatro Lambe Lambe. También quisiera darle las gracias a la organización de la Feria y a la UNIMA Andalucía por haber propiciado el espacio para que todo esto fuera posible.

¡Viva el teatro Lambe Lambe!

Participantes en el Taller Lambe Lambe bajo la fotografía de las creadoras de este teatro, Ismine Lima y Denise Dos Santos. Foto: María José González de la Lastra